Por : Roy Parrish Rippe  /   21 de octubre de 2019 4:12 pm

 

El ejercicio del derecho en Colombia se verá afectado de manera radical con la introducción de las nuevas tecnologías de la 4ta revolución industrialMuestra de ello, es la introducción de Inteligencia Artificial (IA) y de procesos de “Machine Learning” en la Corte Constitucional de Colombia, con el proyecto “Prometea”, el cual busca implementar tecnologías de IA en el proceso de selección de tutelas de la mencionada Corte.

¿Reemplaza esto a los humanos? 

No del todo, no debe enterderse  esto como un reemplazo del juez de carne y hueso, todo lo contrario, es una herramienta que le facilitará su trabajo. Con ella, entre otras cosas, los jueces podrán hacer análisis más rigurosos de los contenidos jurídicos de las tutelas y de esta manera se reducirá enormemente la cantidad de tiempo y energía que tendrán que invertir en la verificación de los criterios establecidos por los magistrados para la selección de las miles de demandas que llegan semanalmente a la Corte.

De esta manera, la forma en la que los ciudadanos interactuamos con la Corte y con la justicia tendrá mayor agilidad y eficiencia. Como prueba de ello, el proyecto ya ha demostrado un aumento de hasta el 900% en la eficiencia a la hora de seleccionar tutelas, permitiendo una administración de justicia sustancialmente mas rápida, con la cual se seleccionarán y atenderán los casos de mayor relevancia para el país.

Pero, ¿que impacto tendrá esta herramienta para los abogados ?  

Una consecuencia necesaria de este fenómeno será la digitalización de la presentación de tutelas; los tumultuosos expedientes serán reemplazados por copias digitales que permitirán mayor portabilidad y seguridad. Del mismo modo, la sustancia de las tutelas deberá estar orientada a satisfacer los criterios de selección incorporados en la inteligencia artificial, los cuales serán determinados por los mismos magistrados de la Corte.

Estas tecnologías en vez de ser el fin de los abogados pueden agilizar y facilitar el ejercicio de la profesión. La revolución de los servicios legales ha llegado para quedarse, independientemente de si estemos de acuerdo o no con ello, de modo tal que los abogados del futuro que se cierren al cambio se verán rezagados por sus competidores.

¿En qué otros ámbitos del derecho se aplicará la «IA» 

Sin embargo, la Inteligencia Artificial no se agota con su incorporación en la Corte Constitucional, su ámbito de aplicación es verdaderamente amplio. Esta tecnología podrá utilizarse en muchas otras áreas del derecho, esta tecnología permitirá que en un tiempo significativamente inferior al que le tomaría a un humano, se podrá identificar de los “liabilities” de extensos contratos para nuestra parte, o incluso podrá analizar cientos de contratos y organizarlos por criterios predispuestos por nosotros mismos.

Las posibilidades son infinitas, los usos de estos sistemas de «IA» comienzan a abrir campo para que los abogados deleguemos en las nuevas herramientas del siglo XXI, actividades tediosas y repetitivas, permitiendo ocuparnos de los temas verdaderamente esenciales, abriendo espacio, inclusive a la estructuración de complejas estrategias jurídicas que implican de laboriosos análisis y clasificación de elementos.

Esta es la realidad actual, un análisis de la prestigiosa compañía de McKinsey & Company predijo que el 22% del trabajo de los abogados va a ser realizado por robots. El momento de cambio es ahora, mas allá de temerle a estas innovaciones y desarrollos prometedores, debemos por el contrario entenderlos y aplicarlos.

¿Cómo hay que ver el cambio que se avecina?  

Nuevamente, la idea no es plantear que el roll del abogado o que la esencia del derecho desaparecerá con la tecnología. El factor humano en el derecho necesariamente tiene que existir, el derecho es de y para los humanos, bajo esa visión los abogados y jueces seguiremos siendo los sujetos actores del mismo, pero sin duda, el nuevo paradigma fruto de la 4ta revolución industrial generará cambios profundos en el derecho mismo y en la manera de ejercerlo.

En conclusión, la invitación es a mantener una mentalidad abierta sobre lo que significa y puede llegar a ser la incorporación de las nuevas tecnologías en la práctica profesional.


 
Roy Parrish Rippe. 
Estudiante de Derecho.
Pontificia Universidad Javeriana.
Bogotá, Colombia.

Miembro del semillero de derecho y nuevas tecnologías de derecho privado. Investigador en tendencias y desarrollo de herramientas que buscan la sistematización y armonización del derecho.

Roy cree que el derecho debe sufrir una transformación en aras de garantizar su acceso y democratización a través de las herramientas tecnológicas.
Foto del autor sonriendo

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